Negocio

ABN Amro anuncia que despedirá al 15% de su plantilla en pleno ajuste del sector

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La reestructuración del sector financiero que ha acelerado la crisis del coronavirus en forma de fusiones, recortes de plantilla y digitalización exprés tiene un nuevo protagonista. El banco holandés ABN Amro ha anunciado este lunes que recortará casi 3.000 puestos de trabajo de aquí a 204, el equivalente al 15% de su plantilla global, y que centrará su negocio en las actividades rentables en los Países Bajos y el noroeste de Europa.

La que es actualmente uno de las tres mayores entidades en los Países Bajos prevé reducir su personal, que asciende a 19.000 trabajadores actualmente, para reducir sus costes en 700 millones de euros en los próximos tres ejercicios, aunque la compañía no explica si habrá despidos forzosos y cómo gestionará la reducción. El banco ya anunció en agosto su salida de otros mercados como Estados Unidos, Asia, Australia y Brasil en lo que se refiere a la actividad tradicional.

Una oficina de BBVA y otra de Banco Sabadell en la calle Génova de Madrid.

“Seremos un banco personal en la era digital, sirviendo a los clientes donde tenemos escala en los Países Bajos y en el noroeste de Europa”, ha asegurado el director ejecutivo Robert Swaak, quien ha explicado que además de en sus operaciones minoristas se centrará en “la transición energética, digital y de movilidad”, y buscará oportunidades de adquisición especialmente en la banca privada.

Han sido los anuncios que el grupo (con una capitalización bursátil de 8.400 millones de euros) ha hecho en el marco de la actualización de su estrategia. Esa hoja de ruta incluye la previsión de situar su ratio de capital básico al menos en el 13%, y podría incluir una recompra de acciones si el llamado ratio CET 1 (el de mayor calidad) superase el 15%.

Recibió más de 21.600 millones de dinero público

ABN ya fue rescatado por el estado holandés en 2008, en plena crisis financiera internacional, lo que le ha llevado en todo este tiempo a anunciar el recorte de miles de puestos de trabajo y a irse centrando cada vez más en su mercado ‘core’, el holandés. Aunque una parte del capital de la entidad volvió a privatizarse en 2015, el estado holandés aún posee más de la mitad de su capital, un 56,3%. La compañía llegó a recibir la inyección de más de 21.600 millones de euros de dinero público, más de dos veces y media su valor actual en el mercado bursátil. 

En los nueve primeros meses del año ABN Amro ha registrado unas pérdidas de 99 millones de euros, frente a los beneficios de 1.730 millones de euros que obtuvo en el mismo periodo de hace un año, debido a la crisis generada por la Covid-19, que ha paralizado la actividad a nivel mundial. Estos números rojos y la previsión de que puedan aumentar los impagos han llevado a la firma a elevar sus provisiones hasta los 2.083 millones de euros. La entidad, no obstante, ha logrado registrar cifras positivas en el tercer trimestre del año, al alcanzar un beneficio de 301 millones (que siegue siendo un 46% inferior, aún así, al que obtuvo entre julio y septiembre de 2019).

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