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Costa y Alpujarra reabren con los bares a medio gas y el comercio listo para salvar la Navidad

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La Costa y la Alpujarra inician una ‘nueva desescalada’. La particular procesión de mesas y sillas de los hosteleros ha vuelto a las calles del distrito Sur después de que la Junta de Andalucía levantara el veto y permitiera, teniendo en cuenta que los datos de contagio son mejores que en otros puntos de la provincia, la reapertura de bares y comercios. Desde hoy, los establecimientos pueden reanudar la actividad con horario reducido hasta las 18 horas, al igual que en el resto de la comunidad autónoma. La decisión ha sido loada por los alcaldes costeros, que solicitaron al Ejecutivo Andaluz un alivio en las restricciones.

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Tiendas y locales de restauración despiertan de su letargo tras permanecer casi dos semanas, desde el pasado 10 de noviembre, sin atender clientes. Los preparativos se vivieron en la Costa con tranquilidad. Persianas medio abiertas, fregonas y productos de limpieza en las manos y un poco de esperanza en el goteo de establecimientos que se han arreglado para la ocasión. El comercio recobra la nueva normalidad con confianza y optimismo en una remontada de ingresos durante la campaña navideña, mientras que el sector hostelero, instalado en la incertidumbre, no sabe cómo encajar una reapertura sin movilidad en la provincia y con tan sólo la clientela local.

Bares, restaurantes y chiringuitos se debaten entre abrir sus puertas, esperar a mediados de diciembre e incluso aguantar cerrados hasta la temporada que viene. «No tenemos nada claro. Vamos a probar a abrir sólo los fines de semana, pero no podemos sacar a toda la plantilla del ERTE. Esto es ensayo y error. No hay otra forma de hacerlo. Durante esta semana nos prepararemos para diciembre, aunque ya no podemos agarrarnos al puente de la Constitución», dice la propietaria de un restaurante de Motril.

En la misma línea, Chema, propietario de Esquina 13, abre sus puertas con inquietud. Han sido dos semanas «muy difíciles» y espera que el calor de sus vecinos le ayude a combatir este duro invierno.

El representante de la hostelería de la Costa, Juan García, agradece que esta vez no se haya usado la misma vara para medir el área Sur y el resto de la provincia, pero lamenta que serán muchos establecimientos los que decidan continuar cerrados. «La facturación ha caído mínimo un 50% con respecto al mismo periodo del año anterior. Los impuestos siguen y muchos bares habían dado vacaciones a sus trabajadores o no podrán reincorporar todavía a su plantilla porque están en ERTE y permanecerán con la persiana bajada. El cliente local no es suficiente, dependemos de la movilidad», destaca. Por su parte, Antonio García, secretario de la Federación Provincial de Empresas de Hostelería y Turismo, valora «esta oportunidad para que, con el servicio de mediodía y la entrega nocturna, puedan sobrevivir». García critica la situación diferenciada que tiene el resto de la provincia en comparación con Andalucía.

En Almuñécar, los 300 comercios se preparan para el ‘Black friday’ con la intención de remontar sus finanzas en esta campaña navideña. Durante estas dos semanas no han parado de trabajar y mantenían latente la actividad con los envíos a domicilio. «Los comercios estaremos listos para volver a atender a nuestros vecinos, incluso algunos abrirán sábados por la tarde y el domingo. Hemos mantenido los envíos a domicilio, pero no hay nada como la venta directa en estas fechas. Afrontamos esta etapa como un respiro que nos dará un empujoncito para salvar el año, aunque luego tengamos que cerrar», dice Remedios Rico, presidenta del Centro Comercial Abierto de Almuñécar. La vuelta a la rutina para muchos de los establecimientos se hace con un recorte entre el personal. No les ha quedado otro remedio. Confían en que la economía «remonte el vuelo» para poder generar empleo.

Por su parte, la asociación de comercio de Motril, pide responsabilidad a los ciudadanos. «Ahora toca ser cautos y cuidar lo que tenemos. Solicitamos a nuestros residentes que vuelvan a desayunar donde siempre, que se tomen ese café que quedó pendiente el día 10 de Noviembre, o esa comida que parecía que nunca iba a llegar y que visiten los negocios de su barrio», manifiestan. Jerónimo Salcedo, presidente de la Asociación de Empresarios de la Costa, exige ayudas directas para hosteleros y comerciantes. «La pandemia ha herido gravemente el tejido económico. Se necesitan ayudas directas para que las circunstancias no agoten a tantas familias y se vean abocadas a cerrar», manifiesta. En la Alpujarra, ayer también fue una intensa jornada de preparativos. Raúl Orellana, alcalde de Órgiva, manifiesta que los comercios han puesto a punto sus negocios, pero señala que «todo tipo de ayudas de la administración vendrán bien y trataremos de implementarlas desde el municipio como podamos». Ángel García, empresario de la zona, sostiene que el regreso de la actividad beneficiará a los vecinos, pero lamenta el daño que ha provocado la pandemia a campings y alojamientos turísticos. «Los visitantes de provincias vecinas y de otras localidades eran una gran fuente de ingresos para todos los negocios de la Alpujarra con la que ahora no contamos. Esperamos que pronto puedan volver», concluye.

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