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De las imágenes de Ganivet al cierre de bares: las medidas más restrictivas de Andalucía, para Granada

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El momento clave para conocer qué nuevas medidas iba a adoptar la Junta de Andalucía para avanzar en la cruda batalla que está librando contra la expansión del coronavirus en su territorio llegó ayer. Granada, al igual que el resto de provincias andaluzas, tenía la mirada puesta en este domingo, ante la anunciada comparecencia del presidente del Gobierno autonómico, Juanma Moreno. Y nuestra provincia se ha llevado las medidas más duras con el cierre de todos los negocios con una actividad considerada no esencial.

El presidente andaluz, minutos antes de la nueva reunión de la Comisión de Expertos, había garantizado que las decisiones que se iban a adoptar serían «las más adecuadas intentando preservar la economía en la medida de lo posible».

La reunión se celebraba en vísperas de este lunes, 9 de noviembre, fecha en la que cumplían las anteriores medidas extraordinarias adoptadas el 29 de octubre por el Gobierno de Juanma Moreno para la contención del virus.

Una de las medidas anteriores para hacer frente a la segunda ola de la Covid-19 había sido el cierre de la Universidad de Granada (UGR) durante diez días. También se habían impuesto limitaciones horarias en los colegios mayores y residencias universitarias (obligados a cerrar sus puertas alas 22.00 horas) a fin de frenar el incremento de contagios en el sector más joven de la población.

Y todo ello después de las lamentables imágenes de ocio juvenil nocturno captadas el sábado 10 de octubre en el Centro de la capital, en la calle Ángel Ganivet, que dieron la vuelta a España. En ella se apreciaba a decenas de jóvenes sin respetar la distancia de seguridad y en muchos casos sin mascarilla divirtiéndose a las puertas de los establecimientos de la zona, justo después del cierre a la hora establecida: la una de la madrugada.

La Junta confesaba en aquellos días que la situación de Granada le preocupaba especialmente y anunció el toque de queda que ha estado impidiendo que haya un alma en la calle entre las 23.00 y las 6.00 horas salvo determinados motivos justificados (ahora ampliado dos horas). Pidió opinión incluso al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, Ceuta y Melilla, en busca de un respaldo legal de esa decisión, pero el pronunciamiento de la Sala de lo Contencioso Administrativo no hizo falta finalmente, al declarar el Gobierno de España un nuevo estado de alarma. Con ese paraguas, la comunidad ya pudo actuar sin reparo legal.

La siguiente medida adoptada fue el cierre perimetral de la capital y otros 32 municipios de su Cinturón, con el objetivo de restringir la movilidad para frenar la propagación del virus. El cierre poco después se extendió a todos los municipios de la provincia, pues la progresión de las cifras eran alarmantes, en especial en Granada, que se acercó a los 2.000 nuevos positivos en un solo día.

Durante la reunión celebrada este domingo, expertos epidemiólogos han analizado los datos que cada jornada ha ido arrojando sobre el estado de la pandemia en nuestro territorio en la última semana, unas cifras que se han venido trasladando a la opinión pública en el parte diario que remite a los medios de comunicación la Consejería de Salud y Familias de la Junta de Andalucía, cuyo titular es Jesús Aguirre.

Y en Granada las cifras duelen especialmente: tan sólo el viernes hubo 18 muertos y el parte diario no baja del millar de positivos, aunque la presión hospitalaria parece contenerse y evolucionar incluso favorablemente. El viernes había 808 ingresados en los hospitales de Granada y este sábado la cifra había descendido a 785. De los pacientes a los que cuidan los sanitarios en Granada, 114 permanecían en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI).

Las nuevas medidas impedirán abrir negocios como bares o gimnasios en Granada. Tienen, en principio, una vigencia de 15 días, aunque pueden volver a ser revisadas antes si fuera necesario. Habrá que esperar por tanto al 23 de noviembre para hacer balance de su efectividad. Mientras: responsabilidad, como pidió ayer el persidente andaluz.

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