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El Barça pide árnica a Hacienda para aplazar deudas ante su situación límite

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La situación económica del F.C. Barcelona es límite. Con una abultada deuda financiera de casi 500 millones de euros y la acuciante crisis causada por la pandemia, el club blaugrana ha pedido clemencia a la Agencia Tributaria. Lo ha hecho a través de la Audiencia Nacional, a quien ha solicitado la suspensión cautelar de una deuda tributaria de casi 23 millones , procedente de varias inspecciones ejecutadas en los últimos años. La Sala de lo Contencioso le ha dado luz verde a esa paralización después de aceptar como válidos los argumentos de la entidad: caída del negocio y también del valor de sus jugadores. 

Todo se inicia en junio de este año. El Tribunal Económico Administrativo Central de la Agencia Tributaria cierra la puerta al club y confirma una deuda procedente de dos investigaciones sobre los pagos a cuenta de los rendimientos del trabajo de los ejercicios entre 2012 y 2015. En total debía 8,7 millones de euros del acuerdo de liquidación y los intereses de demora y 14 millones por las sanciones. La entidad debía abonar la cantidad antes de pleitear en los juzgados. Pero sus arcas están más mermadas que nunca y optó por pedir oxígeno y aplazar.

El presidente del FC Barcelona, Josep Maria Bartomeu, en la Asamblea 2018

El club debía justificar esa suspensión cautelar con argumentos sólidos. Y, evidentemente, echó mano de su situación económica límite. Alega la situación “excepcional” que ha causado la pandemia del coronavirus, con una reducción “sustancial” de sus ingresos al desarrollar su actividad en uno de los sectores más afectados por la crisis económica derivada de la crisis sanitaria. La bajada de la facturación -190 millones y casi un 20% por debajo de lo presupuestado- y el mantenimiento de los gastos son los ingredientes del cóctel explosivo. Los costes de explotación se han mantenido prácticamente invariables en los más de 16 millones de euros mensuales, según alegaba en su escrito ante la Audiencia.

La otra gran razón que señala el club ante los magistrados es el desplome del valor de su “intangible más preciado” que es la plantilla. Entiende que esta devaluación es temporal, pero evidentemente afecta al balance y a la situación financiera general de la entidad. No da números concretos, ni tampoco en las cuentas recién presentadas de la temporada 2019-2020. Pero si hay que buscar una referencia, el portal especializado del mercado de fichajes Transfermarkt da una aproximación. En concreto, apunta que esta valoración completa de la plantilla del primer equipo se sitúa en los 885 millones de euros, un 15% menos respecto a la temporada pasada.

Pese a que aún no hay plazos para una vuelta masiva de los espectadores a los campos y un regreso a la ‘normalidad’ del mundo del fútbol, el equipo defiende ante el tribunal que la crisis financiera del FCB es “una situación coyuntural y excepcional de medidas excepcionales y, por ello, solicita la suspensión con dispensa parcial de garantías”. Es decir, pide no tener que aportar todos los avales para no tener que desembolsar el dinero procedente de las inspecciones fiscales. La Sala acepta la suspensión cautelar, pero le exige que presente en un plazo de dos meses algún tipo de aval que lo respalde.

La situación económica de la entidad es alarmante. El duro golpe del coronavirus, junto con los problemas acumulados durante los últimos años, han impactado en sus cuentas. Las de la temporada 2019-2020 concluyeron con unas pérdidas de casi 100 millones de euros antes de impuestos, con unos ingresos muy a la baja por la televisión, la venta de entradas en el estadio o los patrocinios. Pero más acuciante es la deuda: en el último periodo ha duplicado su deuda neta hasta situarla en los 488 millones, según sus propias cuentas.  No hay aún cuentas definitivas presentadas, por lo que no se puede desglosar ese abultado pasivo. Las que sí están presentadas son las de la temporada 2018-2019, cuando debían más de 110 millones de euros a las administraciones pública o casi 80 millones a otros clubes por los fichajes de futbolistas.

Situación desesperada

Ante esta importante sangría, el equipo directivo liderado por Josep Bartomeu -hoy ya fuera tras dimitir a finales del pasado mes de octubre- trató de frenar los gastos en salarios deportivos con acuerdos de reducción salarial y los ERTE negociados y aplicados durante la temporada, que le permitió ahorrarse 35 millones de euros. Los gastos de gestión se han disminuido apenas un 10%. La realidad es que, como admite ante la Audiencia Nacional, el grueso de los gastos operativos no han podido ser recortados y pesan como una losa en las cuentas.

La directiva anterior, liderada por Bartomeu, ha sido muy señalada por su gestión económica, marcada por un fuerte incremento de la deuda. La presión estalló en octubre. La Generalitat de Cataluña estaba decidida a autorizar el referéndum para votar la moción de censura para cesar al presidente. Ante la presión, toda la junta dimitió en bloque. En su lugar se nombró a una gestora liderada por Carles Tusquets, que será la que, de manera temporal, esté al frente hasta la celebración de unas elecciones el próximo mes de enero.

Mientras esa votación se produce, Tusquets y el resto de colaboradores ha tenido que hacer frente al presupuesto de la presente temporada, haciendo la cuadratura del círculo con las cuentas. El presupuesto es de 828 millones de euros, con un ‘hachazo’ de unos 300 millones a los gastos. “Todos tienen que saber que la situación económica es muy compleja y hacen falta esfuerzos por parte de todos para actuar en dos líneas: rebajar gastos y buscar ingresos que hoy no existen”, aseguró el presidente. En ese ejercicio de equilibrios deberá gestionar la plantilla con una fuerte rebaja del tope salarial de más del 40%. Al menos, gracias a la ‘luz verde’ de la Audiencia Nacional, no tendrá que desembolsar los casi 23 millones de euros de las inspecciones de Hacienda.

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