Cultura

El Nuncio en España participa en la clausura del Año Jubilar de San Juan de Ávila en Baeza

Spread the love

Monseñor Bernardito Auza, antes de llegar a la ciudad Patrimonio de la Humanidad para participar en la clausura del Año Jubilar de San Juan de Ávila, se detuvo este lunes en Jaén donde contempló la grandeza de la Catedral de Vandelvira. Visitó el templo de la Diócesis acompañado por el Obispo de Jaén, Monseñor Rodríguez Magro. Allí lo esperaba el Cabildo de la Catedral. Tras una visita por las naves renacentistas, hicieron una parada en la capilla mayor que alberga el Santo Rostro. Allí veneraron la cara de Cristo para, a continuación, rezar la oración dirigida a este paño de la Verónica.

Después, emprendió viaje a Baeza donde a lo largo de este lunes, tuvieron lugar distintos actos para clausurar el Año Jubilar en honor a San Juan de Ávila, concedido por la Santa Sede con motivo del 450 aniversario del fallecimiento del Apóstol de Andalucía.

El Ayuntamiento de Baeza recibió en pleno al Nuncio Apostólico, Monseñor Auza. La alcaldesa, Lola Marín, le obsequió con aceite de oliva virgen extra; un libro sobre el patrimonio cultural de Baeza y una mascarilla con el nombre de la ciudad. El Nuncio agradeció tales obsequios a la vez que afirmó que San Juan de Ávila «en las cosas públicas tuvo muchas palabras de sabiduría». Monseñor Auza recordó las palabras del Patrón del clero andaluz a un gobernante sevillano, al que animó a gobernar para el bien común, no esperar beneficios de lo que hace, solo esperar gratitud del pueblo. En este sentido, el Nuncio Apostólico afirmó: «Hoy estás palabras de sabiduría en Juan de Ávila las quiero pedir para una buena administración en Baeza, aunque sé que así se hace«.

El último en intervenir fue el Obispo de Jaén, Don Amadeo Rodríguez Magro. Dijo que junto con Jaén, «Baeza es el corazón de la Iglesia de la Diócesis». A la vez que afirmó que se siente «como en casa» y agradeció la excelente predisposición de las autoridades en todo lo que tiene que ver con la Iglesia y en concreto con los actos del Año Jubilar Avilista.

Hijo adoptivo

En la Catedral de la Natividad de Santa María tuvo lugar el acto de reconocimiento de San Juan de Ávila como Hijo Adoptivo de Baeza a título póstumo. Después de leer el acuerdo pleno, la alcaldesa de Baeza ha tenido una intervención en la que ha destacado la figura de San Juan de Ávila y su importancia en el tiempo. Lola Marín explicó que «desde la fundación del Estudio General Baezano en 1538 por bula de Pablo III y de que un año después el fundador Rodrigo López, dio poder al Maestro Ávila para ejecutar las bulas fundacionales, Baeza se convirtió en una ciudad religiosa que se refleja en nuestros días. Desde que el maestro Ávila comenzara las clases en 1542 su influencia aún permanece en nuestros muros. Una influencia centrada principalmente en la formación de los miembros del clero que podemos ver en nuestra ciudad, de la que han salido un buen número de sacerdotes así como de intelectuales y maestros».

«Desposorios»

Durante el acto, también se presentaron las actas del Congreso Internacional Avilista que se celebró en febrero. El Vicario General Francisco Juan Martínez Rojas en su intervención resaltó que «la elección de Baeza como sede del Congreso Internacional era obligada. Lo que podríamos llamar «desposorios» de Ávila con esta ciudad, patrimonio de la humanidad y, a la vez, patrimonio de auténtica humanidad, empezó en 1539, cuando el doctor Rodrigo López facultó a Juan de Ávila para que ejecutase las letras apostólicas que un año antes había otorgado Pablo III para ejecutar el plan del mencionado clérigo baezano, destinado a crear un centro de enseñanza en su localidad natal.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *