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El PSV – Granada CF que nadie pudo jugar: «Si es así el partido en el campo… ¡Qué partidazo!»

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En 1993, los niños de Granada salían del Madrigal creyendo en dinosaurios. Algunos se imaginaban repitiendo una y otra vez el mismo día, como Bill Murray en ‘Atrapado en el Tiempo’. Otros, melancólicos, lloraban la muerte de River Phoenix, el joven Indiana Jones, mientras soñaban con participar en la ‘Ruta Quetzal’ con Miguel de la Cuadra-Salcedo. Aquel año, Goku vencía a Freezer y en los recreos se jugaba a balón prisionero, como en ‘Bola de Dan’. Y el fútbol, ah, el fútbol era un sueño que corría por un campo infinito, con el balón en los pies y ninguno los podía detener. Los niños de Granada, en 1993, podían imaginar cualquier cosa. Todas menos una.

El primer FIFA salió a la venta en 1993 para la videoconsola Mega Drive. El juego fue una revolución técnica y una maravilla pixelada: la perspectiva isométrica, los cantos del público, la ovación del gol, la música bailonga… Los jugadores podían manejar al equipo de sus sueños e imaginar todo tipo de partidos imposibles. ¿PSV Eindhoven-Granada? Ése no lo imaginó nadie.

David y Óscar, preparados para empezar.
David y Óscar, preparados para empezar. / R. L. P.

Veintitrés años después existen jugadores de videojuegos profesionales. Óscar Sevilla (Granada, 1981) y David Carretero (Granada, 1979) son los entrenadores de los equipos de eSport del Granada CF. El sótano de Óscar está diseñado para jugar: una buena pantalla, sillones cómodos, pósters de cine y figuras de Marvel… El paraíso de uno de esos niños que en 1993 disfrutaba con el primer FIFA. «¿El FIFA de Mega Drive? –replica Óscar– ¡Lo tengo ahí! ¡Es mi reliquia!». Tiene ese y todo los demás, ordenados con pulcritud en una estantería. ¿Empezamos?

El FIFA de 1993 para Mega Drive, una reliquia en casa de Óscar.
El FIFA de 1993 para Mega Drive, una reliquia en casa de Óscar. / R. L. P.

El partido

Óscar y David van a jugar un partido muy especial en la Play: PSV Eindhoven – Granada CF. «Sin piedad, ¿eh?», pide Óscar, que llevará a los nazaríes. «Prepárate, anda», responde David, que pone el acento holandés. Unos segundos más tarde arranca el encuentro. Hace nada, jugar este tipo de partidos en la videoconsola era un atrevimiento; una locura. Como poner a Mariano Ozores de Darth Vader en ‘La Guerra de las Galaxias’. Ahora, jugar ese partido es un intento por viajar en el tiempo, por llegar a las 18:55 horas lo antes posible.

El primer gol llega en el minuto 25. Malen adelanta al PSV, lo que no quita que David piense en su club: «Representar al Granada CF en eSport es un sueño hecho realidad». «Empezamos en 2018 –añade Óscar–, cuando el Granada estaba en Segunda, el año después de la temporada nefasta». Tan nefasto como el segundo gol, que acaba de llegar. Malen otra vez, en el 31, y 2-0 para el PSV.

Por el día, Óscar es delegado comercial en Granada y Jaén para el Grupo ASV, una funeraria. Y tiene dos hijas, una de 12 años y otra de 6 meses. David trabaja en Eulen, atendido al servicio de aguas, y tiene una pequeña de dos años. «Y todas las noches, de diez a doce, entrenamos con los equipos», sonríe Óscar, que entrena al primer equipo. «Somos como los padres del equipo, porque la mayoría ronda los 19 años», añade David, que se ocupa del filial.

Y todas las noches, de diez a doce, entrenamos con los equipos»

«¡Gol!», grita Óscar. Luis Milla, en el 36, mete el primero del Granada. Un golazo. «Venga, que hay partido», se anima. Los partidos de competición suelen rondar los quince minutos: dos partes de seis minutos y lo que se tarde en realizar los cambios del descanso. Cuando juega todo el equipo, cada jugador toma el rol de uno de los futbolistas que hay en la pantalla. «¡Gol, gol!», repite Óscar después de que Puertas meta el segundo para el Granada justo cuando acaba la primera parte.

«¡Un sueño!»

«¿Que si dedicamos mucho tiempo al juego? No te haces una idea…», el mando de David cruje, en el 50, cuando Zahavi mete el 3-2. «Va a ser muy complicado que nos ganen», reflexiona Óscar sobre el partido de esta tarde. «Habrá muchos nervios –sigue David–, es la primera vez en Europa en un partido importante… Pero los jugadores también están muy motivados. Vamos a ganar». Y así llega el minuto 60, momento exacto en el que Yangel Herrera cuela el empate. «Hace años este partido era impensable y hoy es una realidad. ¡Es un sueño! ¡Y con el PSV!», se envalentona Óscar.

Minuto 82. Kenedy, que entró por Luis Milla en el descanso, revoluciona la defensa holandesa y marca dos goles casi seguidos. «¡Revulsivo, Kenedy!», exclama Óscar, contento al ver que se lleva el partido con un 3-5. David, pese al esfuerzo, disfruta viendo ganar al Granada: «Madre mía, si es así el partido en el campo… ¡Qué partidazo!».

«Habrá muchos nervios, es la primera vez en Europa en un partido importante… Pero los jugadores también están muy motivados. Vamos a ganar»

En 1993, los niños de Eindhoven sabían que su equipo, el PSV, podría jugar con los mejores de Europa. Pero ninguno podía imaginar que, un jueves de octubre de 2020, jugarían contra el Granada. Bon Jovi, por aquel entonces, reinaba en el número uno de las listas musicales con ‘Keep the Faith‘ que, en una traducción libre y oportunista, significa ‘Eterna Lucha‘. Que suene la música: los niños de hoy creerán siempre en Granada.

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