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Iberdrola lanza un plan de inversiones por 75.000 millones en cinco años

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Iberdrola ha anunciado la puesta en marcha de un plan de inversión histórico por valor de 75.000 millones de euros para los próximos cinco años, aprovechando los cambios energéticos que afrontan las principales economías del mundo, cada vez más vinculadas a las renovables. Este ritmo de inversión sin precedentes representará una inversión media de 10.000 millones de euros al año, entre 2020 y 2022, y de 13.000 millones de euros anuales en el período de 2023 y 2025.

El 90% de este volumen de inversión (unos 68.000 millones) será orgánico e irá dirigido a consolidar su modelo de negocio, basado en más energías verdes, más redes, más almacenamiento y más soluciones inteligentes para sus clientes. El resto, 7.000 millones de euros corresponden a la adquisición recientemente anunciada de la compañía americana PNM Resources1. Las acciones de la compañía repuntan a estas horas un 3% en Bolsa.

El plan irá destinado principalmente a renovables -representará más de la mitad (un 51%) de las inversiones orgánicas, unos 34.680 millones de euros- y a redes, que coparán un 40%, unos 27.200 millones. El área de clientes recibirá un 9%. A España irán destinados cerca de 14.300 millones de euros de inversión –son un 21% del total del grupo y representan un incremento del 60% frente al plan anterior-. En este mercado, más de 7.000 millones se dirigirán a renovables y, a redes, más de 4.500 millones de euros.

Tal y como ha demostrado en las últimas presentaciones de resultados trimestrales y anuales, esta estrategia inversora de Iberdrola le permitirá seguir registrando un crecimiento rentable durante cinco años, mientras mantiene la solidez financiera y la retribución a sus accionistas. El grupo prevé obtener un beneficio bruto de explotación (Ebitda) de 15.000 millones de euros a 2025, lo que supone incrementar en 5.000 millones el obtenido en 2019, registrando un crecimiento medio anual acumulado del 7%. El beneficio neto, por su parte, se elevaría a 5.000 millones de euros, tras crecer anualmente durante el período entre un 6% y un 7%. El año pasado, la corporación ganó 3.406 millones -un 16,6%- más que el anterior; y hasta septiembre ha cosechado un resultado neto de 2.681 millones a pesar del contexto marcado por el coronavirus.

La presentación de las previsiones a 2025 ha sido aprovechada para realizar una revisión al alza de las perspectivas a 2022 del grupo. Así, el beneficio neto en 2022 se situará en el rango entre 4.000 millones y 4.200 millones, frente a los 3.700-3.900 millones previstos para ese año en el plan estratégico. Las inversiones brutas se elevarán un 35% y alcanzarán los 50.000 millones -de estas, serán 36.000 millones en el período 2020-2022-, frente a los 38.000 millones previstos, y las eficiencias se elevarán a unos 1.600 millones, superando los 1.200 millones de euros previstos en el anterior plan.

20.000 empleos y dividendo

El programa de inversiones impulsado por Iberdrola para los próximos seis años, el mayor de una empresa española, contribuirá a la dinamización del tejido industrial y el empleo en los países donde el grupo opera. Así lo ha explicado el presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, en la presentación del Plan 2020-2025: «Nuestro modelo de negocio, tras 20 años anticipando la transición energética, nos sitúa como un agente tractor clave en la transformación del tejido industrial, impulsando con nuestra experiencia, compromiso social y capacidad financiera, un modelo de crecimiento económico sostenible a largo plazo capaz de hacer frente a los retos actuales de la sociedad».

Iberdrola mantendrá como ejes de su actividad la economía social de mercado y la Agenda 2030 de las Naciones Unidas, y las inversiones y las compras de bienes y servicios a sus más a sus más de 22.000 proveedores contribuirán al sostenimiento de alrededor de 500.000 puestos de trabajo en 2025 en el mundo. Asimismo, prevé cerca de 20.000 nuevas contrataciones en el grupo durante el mismo periodo -a 2022, serán más de 10.000 contrataciones e impulsará la creación de hasta 30.000 puestos de trabajo-.

La compañía, que solo en 2019 contribuyó a la fiscalidad de los países donde opera con 8.200 millones de euros, espera que su esfuerzo fiscal aumente en 2025, hasta los 12.000 millones de euros, siendo la media anual del periodo (de 2020 a 2025) de 10.300 millones de euros, consecuencia de la mayor actividad que implica el desarrollo del nuevo plan.

En un escenario de crecimiento de inversiones, la retribución al accionista aumentará en línea con los resultados y se establece un suelo creciente de entre 0,40-0,44 euros por acción a 2025. El grupo continuará ejecutando su programa ‘Iberdrola Retribución Flexible’ con sus correspondientes programas de recompra, que evitan la dilución de los accionistas. La política de dividendos se mantiene y sitúa el ‘pay out’ entre el 65% y el 75%.

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