Ciencias

Injertos capilares: cada vez más mujeres escogen esta opción

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En una época donde las operaciones estéticas están a la orden del día, no nos resulta raro ver el boom que en los últimos años han tenido los injertos capilares.

En un primer momento, la mayoría de clientes eran hombres que viajaban hasta Turquía, donde la oferta era mayor y el precio mucho más asequible, pero el negocio de los trasplantes de cabello ha ido creciendo y adquiriendo nuevos clientes. Por tanto, adaptándose y mejorando de forma que ya no es necesario hacer un viaje tan largo para poder permitirse pasar por este proceso.

Ya no es necesario buscar una clínica en Turquía cuando puedes, por ejemplo, encontrar una clínica de trasplante capilar en Madrid.

También para ellas

Aunque al principio el prototipo de cliente fuese el hombre de mediana edad, cada vez son más las mujeres que optan por realizarse un trasplante capilar.

Aproximadamente el 40% de mujeres de mediana edad de nuestro país se ven afectadas por algún problema de calvicie, como la alopecia. Se trata casi del mismo porcentaje que encontramos en los hombres de esa misma franja de edad. A pesar de esto, los cánones de belleza continúan afectando más y siendo mucho más exigentes con el género femenino, por lo que son ellas quienes se ven más afectadas a un nivel psicológico y anímico ante la pérdida de cabello. Por ese motivo, ahora son ellas quienes toman la iniciativa y deciden que quieren darle una solución a su falta de pelo.

Los injertos capilares son, a día de hoy, una gran ayuda para aquellas personas que tienen complejos provocados por su calvicie. Actualmente, con la cirugía estética, casi todas las cosas que a una persona no le gustan de su físico pueden cambiarse, pero el cabello tiene la ventaja añadida de que no es un proceso excesivamente complicado y, además, está presentando unos muy buenos resultados en los pacientes.

Un proceso largo para volver a verse bien

Cada vez más, este proceso comienza en nuestro propio país, buscando, por ejemplo, una clínica de trasplante capilar en Madrid en la que empezar a planear el injerto.

Según los datos que ofrece Castellana Clinic, existen tres tipos de injerto diferentes: la técnica FUE, la técnica FUSS y el implante manual. Son los propios doctores los que, tras una primera consulta gratuita, aconsejan al cliente cuál es la mejor opción atendiendo a su situación concreta.

El precio de un trasplante capilar puede variar dependiendo de factores como la zona donante, el área en la que se encuentra la alopecia o la cantidad de unidades foliculares. De cualquier forma, la cantidad suele rondar los 3.000 euros, incluyendo el seguimiento posterior para comprobar que el injerto queda según lo deseado.

En total, el cabello injertado tarda aproximadamente un año en desarrollarse por completo, pero dura, al menos, durante dos décadas tras su implantación si ésta la realiza una clínica con doctores cualificados para ello. Durante los primeros tres meses empieza a crecer el cabello injertado y al medio año el cambio es ya evidente, aunque haya que esperar otro tanto para ver completamente el resultado final que se ha obtenido.

Se trata de un proceso que conlleva tiempo, que no es corto, pero que cada vez se pone más de moda porque al fin y al cabo se trata de una inversión en belleza, tan típicas en esta época, y verse bien a uno mismo, al final, siempre acaba mereciendo la pena.

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