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La salida de la I+D: las plantas de Vitoria donde arrancan los motores de Porsche

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Entre 2018 y 2019, las cooperativas alavesas Loramendi y Aurrenak, integradas dentro de la Corporación Mondragón, diseñaron para la multinacional norteamericana Caterpillar (el mayor fabricante del mundo de equipos de construcción y minería, motores diésel y de gas natural, turbinas a gas industriales y locomotoras diésel-eléctricas) la máquina y el utillaje más grandes del mundo para fabricar motores. Ambas empresas, a la cabeza mundial de la fabricación de bienes de equipo para la automoción, han logrado otros hitos industriales como, por ejemplo, que “todos los motores Porsche de los últimos años se han fabricado con máquinas sopladoras de Loramendi y utillaje de Aurrenak. En Álava estamos concentrando el inicio de la fabricación de motores Porsche a nivel mundial”, explica Jorge Mateo, director de negocio de Equipos de Loramendi. 

Los motores de todos los míticos Porsche -la marca deportiva del grupo Volkswagen– como, por ejemplo, el de uno de sus últimos prototipos, el Porsche Vision Spyder, inspirado en el modelo de 1954, el Porsche 550 Spyder, en el que perdió la vida el actor James Dean, tienen su origen o comienzan a fabricarse en la capital del País Vasco, Vitoria.

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Loramendi fue fundada en 1973 por Agustín Arana y desde el año 2005 pertenece al Grupo Mondragón. La actividad de Loramendi se centra en el diseño y suministro de soluciones globales de fundición: equipos de fabricación de machos, máquinas de moldeo vertical, así como en la prestación de un servicio de repuestos y modernización. Loramendi es una empresa pionera en el proceso de internacionalización, comenzó en los años 80, cuando abrió sus primeras oficinas en Alemania y China. Hoy su red comercial y principales clientes se encuentran repartidos por Europa, Asia y América y exporta el 95% de su producción.

Aurrenak, por su parte, nació ya como cooperativa para producir utillaje para fundición y unos años después pasó a formar parte de la Corporación Mondragón. En la actualidad vende en 25 países, a más de 25 fabricantes de automoción y con sus utillajes se han fabricado más de 250 millones de piezas. Entre sus clientes principales brillan nombres como Grupo Volkswagen, BMW, Honda, Nissan, grupo Fagor, Caterpillar, Volvo, General Motors, Toyota, Nemak o FAW, entre otros muchos.

Ambas empresas trabajan en alianza: “Loramendi fabrica la máquina y Aurrenak el utillaje que va dentro de la máquina. Ambas optaron por especializarse en piezas y máquinas complejas, con muchas horas de ingeniería detrás y un servicio integral: son capaces de realizar todas las fases de un proyecto desde su diseño hasta la obtención de una pieza o máquina final de gran calidad y su posterior desarrollo, instalación y mantenimiento. En la actualidad entre ambas empresas (es algo mayor Loramendi, facturan alrededor de 90 millones de euros al año y dan empleo a cerca de 300 personas, la mayor parte de ellas en Vitoria, donde están centralizados los proyectos y se realizan todos los procesos de diseño y fabricación. Las dos invierten más del el 5% de su facturación en I+D+i.

Como los motores de los coches que se fabrican con sus máquinas, Loramendi busca innovación, duración y fiabilidad. “A través de nuestra red de filiales comerciales por el mundo tenemos el primer contacto con el cliente cuando tiene una necesidad; luego damos soporte durante la vida del proyecto y de la instalación. Loramendi se fundó en 1973 y hay máquinas trabajando actualmente por el mundo todavía desde esa época y seguimos dando asistencia a máquinas que tienen más de 40 años”.

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Loramendi, cuando se convirtió en cooperativa, se centró en dos líneas de negocio: la machería (fabricación de máquinas para fabricar machos de arena, la línea principal de negocio, según cuenta Joseba Goitia, gerente de la empresa), “y líneas de moldeo vertical”. Pero Loramendi, con la ayuda de Aurrenak, “no solo entrega una máquina a sus clientes, sino un línea completa. La máquina más todos sus elementos como pueden ser robots, etc”, cuenta Jorge Mateo. “Estamos hablando de proyectos de millones de euros. Nuestro producto es un producto de inversión.  Un cliente monta una línea nueva y necesita una nueva línea de producción. Una máquina aislada puede costar un millón de euros y una instalación completa puede valer 25 millones de euros”. Así, “hemos pasado de ser un proveedor de máquinas a un partner de piezas que van montadas en los coches y los camiones”, asegura Goitia.

Hace tres años, “un fabricante alemán nos puso el reto de hacer un proceso industrial de fabricar los machos a partir de un proceso de 3D Printing, de una impresora, y hemos estado en un proceso de competición con fabricantes alemanes y poco a poco hemos ido convenciéndoles y ahora estamos en el proceso de instalación de la primera planta en Alemania que va a implicar la primera solución industrial para fabricar machos para un fabricante de automóviles en serie”, cuenta el gerente de Loramendi. 

Pese a la pandemia de la Covid 19, Loramendi ve los próximos 10 años como apasionantes en los que unos de sus retos será la llegada del coche eléctrico. Así, “estamos ya participando en proyectos de desarrollo de motor eléctrico con BMW y con Volkswagen”. Igualmente, “durante la pandemia, hemos tenido que adaptar nuestros procesos operativos, manteniendo el trabajo presencial y fomentando el teletrabajo. A pesar de la compleja situación, hemos sido capaces de entregar los pedidos en curso y lograr nuevos encargos de grandes compañías en Europa, América y Asia”, comenta Joseba Goitia. Asimismo, Loramendi y Aurrenak han seguido apostando por las ferias internacionales, “y un buen ejemplo de ello ha sido la participación en la Metal + Metallurgy China, celebrada en Shanghái el pasado mes de agosto”, cuenta. El objetivo, “continuar apoyando la recuperación de nuestros clientes y mercados con soluciones innovadoras”. 

Precisamente en esa feria, el director gerente de Loramendi & Aurrenak Group para Asia-Pacífico, Rubén Ezquerro, decía que “mirando el escenario actual y con la información existente, esperamos que todos los mercados puedan recuperar sus economías paso a paso y todos los clientes puedan volver a sus volúmenes pre-Covid en el corto plazo. En cualquier caso, sabemos que la situación es compleja para todos y nuestro objetivo es ayudarnos unos a otros a encontrar una salida a estos momentos especiales. Las políticas globales en términos de apoyo a las economías son críticas para que las empresas tengan acceso a financiamiento y puedan implementar nuevas tecnologías que traigan nuevos desarrollos y ahorros de costos a mediano y largo plazo. En el caso de Loramendi & Aurrenak tenemos la suerte de tener pedidos ahora desde China, Asia, Europa y América”.

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