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Podcast | El apetito por la innovación… proyectos españoles con dinero europeo

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Esta semana y después de meses de intensas negociaciones los representantes del Parlamento y el Consejo Europeo se han puesto de acuerdo para reforzar la dotación de algunas de las líneas que se habían visto recortadas en las cuentas plurianuales 2021-2027 que aprobaron el pasado mes de julio. Ha sido un paso adelante importante para programas como Erasmus y Horizonte 2020, el mayor programa de investigación e innovación en la Unión Europea con un presupuesto de casi 80.000 millones de euros en la actualidad -lleva vigente desde 2014-. 

Hasta la fecha, 16.000 proyectos de pymes, grandes empresas e investigadores españoles han accedido a más de 5.000 millones de euros de estos fondos, prácticamente el 7% del total, siendo el nuestro uno de los países más beneficiados. Madrid es la provincia con más proyectos adscritos al programa, con casi 4.500, y se ha convertido en la segunda región europea con más beneficiarios tras París. Por detrás se sitúan Barcelona (3600 proyectos) y Guipúzcoa (más de 1000). Dentro de nuestro país el principal receptor de fondos de Horizonte 2020 ha sido hasta la fecha el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que ha recibido más de 280 millones de euros para desarrollar sus iniciativas.

El programa marco de investigación se está viendo marcado por un contexto en el que los estados miembro pelean contra la segunda ola de coronavirus, con nuevas restricciones que hacen temer que la economía del Viejo Continente se contraiga en el cuarto trimestre y retrase su recuperación con respecto a otras áreas como China o Estados Unidos. Por ese motivo los tres objetivos que se marcaron en su nacimiento cobran hoy más relevancia si cabe. El primero es “crear una ciencia de excelencia en la Unión Europea”, tal y como explica en La Información Yannis Virvilis, portavoz de la representación de la Comisión Europea en España. 

Medidas Covid Nápoles

“Es necesario reforzar la posición de la UE en el panorama científico mundial. En segundo lugar, queremos desarrollar tecnologías y aplicaciones para mejorar la competitividad de las empresas europeas y que puedan hacerlo en un mundo cada vez más difícil”, incide y añade, como tercer pilar, la necesidad de investigar sobre los grandes temas que afectan a los ciudadanos europeos, como cambio climático y este año, y muy especialmente, la salud.

Colágeno en medicina regenerativa y diseño del coche eléctrico

En las últimas semanas dos proyectos españoles se han incorporado al programa desde ámbitos tan distintos como el de la medicina regenerativa o el del diseño de vehículos eléctricos. El primero de ellos es Triankle que, con un presupuesto de 5,9 millones de euros permitirá la fabricación en 3D de implantes personalizados basados en colágeno y gelatina para tratar dolencias en el ámbito de tendón, ligamentos y cartílago (osteoartritis, tendinopatías…). El socio industrial de este proyecto es Viscofan, la empresa del Ibex 35 que es líder mundial en fabricación y comercialización de envolturas para productos cárnicos y en producción de colágeno. 

Lluis Quintana, responsable de Triankle en la compañía, explica que Viscofan ejerce de experto en colágeno nativo. “El colágeno, dentro de los materiales para medicina regenerativa es uno de los más útiles” puesto que supone el 30% de las proteínas de nuestro cuerpo. “Es decir, nuestros tejidos principalmente se sustentan en esta proteína”, detalla a este diario. Preguntado por los objetivos del proyecto en términos de valor y retorno para la compañía, incide en que el grupo “ya hace tiempo que está persiguiendo una estrategia de diversificación”. “Sin ir más lejos, nuestro director general a principios de este año ya hablaba de objetivos estratégicos de hacer crecer todas las divisiones fuera de las tripas y esto lo estamos haciendo a base de innovación”, apunta. 

“Por la Covid y por la crisis económica veremos bastante destrucción, pero también mucha creación e innovación”

Desde su punto de vista, la crisis de la Covid no está nublando necesariamente el panorama en términos de innovación. “Depende de la industria, en la médica la innovación probablemente se ha visto impulsada por el coronavirus. Los procesos de desarrollo clínico se están llevando a cabo a una velocidad que no se había visto nunca. El poder sacar una vacuna prácticamente en menos de un año al mercado es algo inaudito en la historia de la medicina“, remarca. 

Quintana considera que, en general, en las crisis la falta de recursos ejerce como potente incentivador a nivel de innovación porque activa el instinto de supervivencia. “Las empresas cuando sufren se ven más obligadas a buscar formas de reinventarse. En estos momentos que por el coronavirus y sobre todo por la crisis económica que va a seguir, probablemente sean momentos en donde veremos bastante destrucción, pero a la vez también mucha creación e innovación“, sentencia.

Otra de las iniciativas seleccionadas en las últimas semanas para poder acceder a los fondos de Horizonte 2020 tiene que ver con el diseño del coche eléctrico, una industria con una proyección a futuro clara, sobre todo porque la Unión Europea se ha fijado como objetivo inamovible eliminar las emisiones de gases de efecto invernadero en 2050 y la mayoría de esos gases contaminantes provienen del transporte que utilizamos cada día.

El mapa de la vacuna para salvar vidas marca el paso a una recuperación difícil

En este marco surge el proyecto XILforEV. Carlos Bernad, ingeniero del equipo de Simulación y Control de Itainnova, el Instituto Tecnológico de Aragón, explica que el proyecto, coordinado por la Universidad Técnica de Ilmenau (Alemania) y en el que participan grandes firmas como Audi y Siemens, busca “desarrollar la tecnología que permita construir un entorno experimental para hacer trabajar a bancos de ensayo en distintas localizaciones como si fueran uno solo” en un entorno experimental que se denomina “X-in-the-loop”. El objetivo es aumentar la competitividad en la fabricación de coches eléctricos y autónomos, aunque esto, aclara “no siempre se busca de forma directa a través de una reducción de costes”. 

Bernard recuerda que los vehículos han evolucionado de tal manera que, si bien los precios de venta de cada gama no han experimentado grandes cambios, por el mismo precio de compra estás adquiriendo un vehículo que incorpora muchísima más tecnología en seguridad, ayudas a la conducción, entretenimiento… “Un coche de gama media actual lleva más tecnología que uno de gama alta hace diez años. Con la llegada del vehículo eléctrico y autónomo esta incorporación de tecnología todavía aumenta más y eso lógicamente tiene un coste en el vehículo”. 

Así, asegura que este proyecto pretende incidir sobre todo en la reducción del ‘time to market’ o ‘plazo de lanzamiento’ (el tiempo desde que el coche es diseñado hasta que está disponible para el usuario final) y en los costes de desarrollo de las nuevas funcionalidades, “buscando alcanzar incluso una reducción del 15% a la vez que se mantiene la seguridad y fiabilidad del vehículo”, zanja. 

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