Negocio

Santander evita cifrar el ERE y apunta a la reunión del viernes como fecha clave

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Segunda reunión de Santander con los sindicatos. La entidad financiera que encabeza Ana Botín ha celebrado este viernes el segundo encuentro con los representantes de los trabajadores en España tras conocerse la intención de llevar a cabo un ERE en toda Europa. En esta reunión, el banco ha evitado cifrar el número de salidas previstas en nuestro país y ha convocado dos encuentros más que se celebrarán el próximo miércoles y viernes. Será en este último cuando, de acuerdo con los sindicatos, se pongan sobre la mesa las cifras del ajuste de plantilla. 

Los representantes de los trabajadores en la entidad financiera han conocido que la empresa Lee Hecht Harrison se ocupará de la recolocación tras el ajuste, algo que el banco ya hizo en el último ERE. El objetivo de Santander, de acuerdo con las palabras de su propio CEO, José Antonio Álvarez, en la rueda de prensa posterior a la presentación de resultados del tercer trimestre que tuvo lugar hace apenas dos semanas, es reducir costes al calor del proyecto One Europe. 

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Para ello, la entidad financiera llevará a cabo un plan de transformación y eficiencia en toda Europa para ajustar su modelo de negocio a las nuevas realidades. Por ello, los recortes en el personal afectarán a la red comercial, los servicios centrales y el centro corporativo de países como España, Portugal, Reino Unido y Polonia. En este último, la dirección de la empresa ha cifrado las salidas en unas 2.000. 

Más allá de Lee Hecht Harrison, que se centrará en las recolocaciones, la entidad también ha contratado al despacho Sargadoy, especialista en derecho laboral, tal y como adelantó La Información, para tratar de hacer una salida lo menos traumática posible. El objetivo de empresa y sindicatos es garantizar que el ajuste que ahora se plantea se haga a través de  prejubilaciones y bajas incentivadas, confirman las mismas fuentes.

Este ajuste, que aún no tiene una cifra oficial pero que podría rondar los 3.000 empleados según las primeras estimaciones, fue de los primeros en conocerse. Tras él, ha llegado la cifra de otros como el de Sabadell, que afectará a 1.800 trabajadores en dos años tanto de la red de sucursales de la entidad como de los servicios centrales y el centro corporativo; el de Ibercaja o el de ING. A ellos, habrá que sumar otros, como el que salga de la fusión de CaixaBank y Bankia, que podría llegar a sumar unos 7.000 empleados. 

Este es el tercer ERE de Santander en apenas dos años. En 2018, tras la compra del Popular, la entidad que encabeza Ana Botín ya redujo su plantilla en más de 1.000 trabajadores y a ellos se sumaron, un año después, más de 2.000 más.  Ahora, a falta de confirmación de las cifras oficiales de este nuevo ajuste, el banco prepara la salida de varios miles más. 

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