Negocio

Telefónica abrirá Ventures, su fondo de ciberseguridad, a terceros inversores

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La ciberseguridad es uno de los tres grandes pilares de la flamante división tecnológica de Telefónica y una de las ‘esperanzas blancas’ de la estrategia de diversificación de negocio que arrancó hace varios años. Y es la más avanzada en su separación bajo la nueva unidad. Ahora, la operadora española busca unificar e impulsar también la inversión en compañías especializadas en esta área. Lo primero ya lo ha cumplido: ha fusionado la actividad de su aceleradora Wayra y Telefónica Ventures, su brazo inversor general, en este mercado. Y ahora estudia abrir el capital a otros inversores institucionales

Wayra se ha encargado de la aceleración e inversión de compañías tecnológicas en fases muy iniciales. Por su parte, Telefónica Ventures  es la herramienta para invertir en firmas más avanzadas y en fondos de gestoras de capital riesgo que, a su vez, también hacen lo propio. Para intentar ‘verticalizar’ todo este trabajo, la operadora ha unificado el trabajo de ambos en el área de la ciberseguridad. Se ha hecho bajo la figura de un vehículo inicial que no tiene forma de fondo al uso y que tiene el nombre de Telefónica Tech Ventures

Tendrá un papel relevante en la gestión ElevenPaths, la compañía de este sector en la teleco, y directivos como Chema Alonso, responsable del consumo digital del grupo, o Guenia Gawendo, jefa de toda la división de fondos. Nace con una cartera de nueve compañías seleccionadas de los portfolios de la aceleradora y el fondo y tiene el objetivo de invertir en hasta otras quince tanto en edades tempranas como en otras más maduras en tres años. Para aterrizar en el accionariado y hacer seguimiento en las diferentes ampliaciones de capital necesarias en cada uno de los proyectos, movilizará decenas de millones de euros

El presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, en un acto público reciente.

Ante esa expectativa, el grupo presidido por José María Álvarez-Pallete quiere poner a prueba el apetito de otros socios. Entre esos potenciales partícipes del fondo estarían otras gestoras institucionales, especializadas en el área de ciberseguridad, tanto públicas como privadas, así como ‘family offices’ españoles o internacionales. Aún no ha habido ninguna incorporación y no hay plazo para ello, ni objetivo de inversión, pues se quiere esperar a ver hasta dónde llega ese apetito. Sólo este año, según diversas estimaciones de mercado, se espera que las compañías centradas en la seguridad en internet atraigan una inversión global de más de 8.000 millones de euros.

Como sucede en el caso de la banca con el sector fintech, para el que las principales entidades tienen fondos especializados, Telefónica busca lograr dos objetivos. Por un lado, encontrar un retorno de inversión claro en un sector especialmente caliente y con valoraciones especialmente altas ante el crecimiento del negocio. Por otro, estar en contacto con el ecosistema, para así analizar tendencias de mercado o incluso enriquecer su portfolio de productos con acuerdos comerciales con estas firmas.

Los números de Telefónica Ventures

Telefónica ahora busca ser lo que se conoce como LP (limited partner) para su propio fondo cuando desde hace años ejerce como tal en diferentes gestoras nacionales e internacionales de capital riesgo. Innovation Ventures hoy tiene un portfolio de 10 compañías entre las que se encuentra 4iQ, la firma de ciberseguridad fundada por el creador de Alienvault (vendida a AT&T por 600 millones de euros en el año 2018). Pero, a la vez, es o ha sido accionista de fondos de tres gestoras españolas (Kibo Ventures, Active Venture y Caixa Capital Risc) y de otras tres latinoamericanas (Invest Tech, Axon y Scale Capital), todos ellos en fase de desinversión. En el último año ha entrado en el capital de otras tres, pero se ha centrado en el mercado internacional, fuera de España: una en California (EEUU), otra en Israel y la tercera en Sao Paulo (Brasil).

Esa cartera de inversiones está contabilizada por la empresa en algo más de 102 millones de euros, con una revaloración del 20% en el año 2019, según los últimos números hechos públicos por la compañía ante el Registro Mercantil. De ellos, la participación en los fondos representa casi el 60% del total. Tras las diferentes desinversiones ejecutadas durante ese ejercicio, la compañía tuvo unos ingresos de 2,4 millones, aunque finalmente sufrió pérdidas de algo más de 10 millones ante los recortes de valoración de algunos de estos activos. Entre estos últimos no se encuentra aún el de Scytl, del que tenía un 1,56% de las acciones y que ha sido vendido hace unas semanas por un precio de derribo recientemente a Service Point tras el concurso de acreedores.

La división en Tech

El análisis del apetito inversor en este vehículo también será un buen termómetro para lo que la operadora espera hacer en Telefónica Tech. Esta división ya tiene muy avanzados todos los trabajos de separación formal, mientras sigue analizando la entrada de socios externos. La que más avanzada está es Ciberseguridad. Aún no se ha cerrado ninguna inversión. Para tratar de facilitar este aterrizaje, la teleco se ha abierto a dar entrada a accionistas en cada una de las filiales y no tanto en la división completa, tal y como avanzó La Información.

El negocio de ciberseguridad en Telefónica ha mantenido, al igual que ‘big data’ y nube, un crecimiento a doble dígito en España. En los nueve primeros meses los ingresos ascendieron a 314 millones de euros impulsado por los sectores de banca, seguros o energía. Para tratar de reforzarse en este último trimestre ha formalizado dos adquisiciones: Govertis, consultora especializada en ‘compliance’ que era una de sus compañías invertidas, y iHacklabs, centrada en la formación en esta especialidad.

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